DIA DE LOS DIFUNTOS Y LAS FLORES
Dos de noviembre, miles de flores de todos los colores se lucen en manos de todos los salvadoreños que visitan año con año los distintos cementerios de nuestro país, ahora morada, de aquellos que algún día formaron parte de nuestra vida y que ahora no son más que un lindo recuerdo.
Tal es el caso de Marta Aguilar Pérez , quien perdió a su hijo en un trágico accidente automovilístico, y aunque 10 años han pasado no han sido suficientes para aliviar el dolor de tan irreparable perdida ni mucho menos olvidar la muerte de un ser querido como lo fue en vida su hijo. “cuando la muerte llega repentinamente solo nos queda pedirle a Dios que nos de fortaleza” declarà.
Doña Martita, como cariñosamente es conocida, es originaria del cantón los cipreses en el departamento de San Vicente, y quien desde horas muy tempranas acude al campo santo en compañía de sus familiares y amigos quienes llegan desde la capital a formar parte de este día tan conmemorativo.
A pesar de las inclemencias del mal tiempo que usualmente acompañan este día, indudablemente estè no representa un obstáculo para muchas familias que desean visitar y reparar la tumba donde descansan los restos de sus familiares.
La tarde y con ella la tristeza muchos familiares que se despiden de las tumbas de quienes en vida fueron sus amigo y familia, y haciendo promesas en sus nombres se despiden comentando que el próximo año estarán presentes con flores y rezos en su nombre
